«Una crisis sanitaria como la que estamos viviendo tiene, como no podía ser de otro modo, aparejada una crisis económica que ya muchos, por la incertidumbre en el tiempo que la acompaña, califican de histórica y en la que la automatización robótica de procesos es un aliado estratégico»

 

Son muchas las compañías que han visto cómo su actividad debía tomarse un “kit kat” o incluso paralizarse.  Sectores estratégicos como el turismo, el ocio o la aviación han visto cómo, de un día a otro, su actividad prácticamente desaparecía.

 

Frente a estos, otros como el de la sanidad, alimentación o limpieza industrial por no hablar de la Administración Pública, están viviendo unos meses de auténtica avalancha de demanda por parte de la sociedad a la que deben hacer frente.

 

Y sectores como el legal, el financiero o el de seguros que deben seguir adelante, ofreciendo sus servicios con la misma calidad y disponibilidad, pese a los límites presenciales que la pandemia ha traído consigo.

 

Un desafío en el que tecnologías como la automatización robótica de procesos se presenta como un aliado estratégico para hacer frente a la nueva realidad que vivimos.

 

Tanto en las labores de front-end (todo lo relacionado con atención al cliente) como en los procesos de back-end (tareas internas del día a día), la automatización robótica de procesos permite no solo mantener el negocio de cualquier compañía sino también responder a los nuevos desafíos que la expansión del coronavirus ha provocado.

 

RPA, casos de uso en la crisis del COVID19

Imaginemos algo como querer abrir una cuenta bancaria en estos días… sin poder desplazarnos a nuestro oficina del banco.

 

La única opción es recurrir a las plataformas digitales de las entidades financieras, apps o servicio telefónico. Así, la banca ve cómo su negocio se ve totalmente condicionado a los canales digitales y no presenciales y cómo garantizar el servicio a través de ellos es esencial.

 

Chatbots para atender al cliente, automatización robótica para la recepción de documentos, comprobación y almacenamiento de los mismos… La presencia de tecnología RPA, si antes ya era un gran aliado en el día a día de las entidades bancarias, actualmente se erige como un componente esencial en su negocio.

 

Una automatización que, por ejemplo, en el caso de las entidades financieras, permite en el proceso de apertura de una nueva cuenta una mejora de rapidez del 80 por ciento, una menor dependencia del personal del banco de un 50% y una reducción de costes superior al 60 por ciento, según la consultora internacional Zinnov.

 

Pero no sólo en el entorno financiero vemos la importancia de la tecnología RPA, son múltiples los casos concretos de cómo la automatización permite, por ejemplo responder al creciente volumen de trabajo de otro sector clave en estos días, el de las aseguradoras, despachos de abogados o gestorías.

 

Desbordados por la avalancha de peticiones de ERTES, ayudas públicas, reclamaciones, estos profesionales encuentran en la RPA una herramienta con la que no solo acelerar el proceso de recepción de documentos sino también de comprobación de requisitos y así el de aceptación o rechazo de los mismos, por solo citar una de las tareas más tediosas de este tipo de negocios.

 

Otros de los sectores tal vez más perjudicados por la pandemia, como señalábamos antes, es el de las aerolíneas y establecimientos hoteleros. Tras la entrada en vigor del estado de alarma, sus teléfonos y canales de atención online no dejan de recibir consultas acerca de viajes ya contratados y reservas.

 

La automatización de procesos en la gestión al cliente es clave para ellos que ven cómo gracias a bots pueden responder de forma rápida y eficiente a las miles de preguntas, cancelaciones o cambios, sin tener que destinar a personal de la compañía únicamente a esa labor y pudiendo así ocuparles en procesos más estratégicos.

 

Pero, incluso, la tecnología RPA está siendo de gran ayuda en el control de pasajeros en los aeropuertos ya que permite automatizar los registros de entrada y salida de estos, países que han visitado, etc. e incluso cruzar estos datos con información más sensible de posibles pasajeros infectados.

 

Y, sin duda, dos de las áreas de actividad en las que, al contrario que en el caso del ocio o el turismo, la pandemia ha incrementado exponencialmente el día a día de su negocio: el comercio, especialmente de alimentación, y la industria de la salud.

 

Tiendas de todo tipo, supermercados, mercados tradicionales… El sector de la alimentación, lógicamente, protagonizaba, sobre todo al inicio de la pandemia, uno de los papeles más importantes para la sociedad.

 

Controlar stocks y logística, asegurar el producto, duplicar personal, activar o incrementar los servicios online fueron algunas de las necesidades (y urgentes) a las que se enfrentaron de la noche a la mañana.

 

Un reto en el que, una vez más, la tecnología RPA dio respuesta

 

Así, atención al cliente, gestión de pedidos, altas y bajas de proveedores, de productos, contratación de nuevos empleados… Tareas básicas en el día a día de todos estos comercios que se han automatizado, generando así no sólo una mayor rapidez en la ejecución sino también un menor número de errores y, con ello, de la eficiencia.

 

Y, por último y no por ello menos importante sino incluso más, la industria sanitaria, auténtica protagonista de la crisis del COVID-19 pero también el perfecto escenario para demostrar la utilidad de la tecnología RPA.

 

Sus usos son tan numerosos como diversos.

 

Los hospitales, centros de investigación, farmacéuticas, productores de material quirúrgico… Todos ellos han visto cómo la automatización robótica de determinados procesos permitían dar más pasos, más rápidos y más eficaces contra la enfermedad.

 

Desde los bots con los que tomar los datos de los pacientes, registrarlos, enviarlos al departamento correspondiente, cruzarlos con otros datos pertinentes para la realización de las pruebas del COVID-19 y así la reducción en los tiempos de espera a la gestión de plazas hospitalarias, detectando a qué hospitales podían derivarse nuevos infectados, pasando por la contratación, gestión y asignación de los propios profesionales sanitarios…

 

La tecnología RPA ha sido y está siendo una herramienta de gran ayuda en el día a día de la primera línea de atención contra la enfermedad, permitiendo automatizar la atención al paciente, la programación de consultas…

 

Sin olvidar también su función en la segunda línea, la de la investigación, donde Inteligencia Artificial y RPA están “haciendo equipo” para acelerar el desarrollo de una vacuna que, esperemos, llegue cuanto antes.

 

Sectores económicos con nuevas necesidades, sociedades con nuevas demandas… La automatización robótica de procesos se ha convertido en un aliado para unos y otros, también en días como los que vivimos.

 

Y todo apunta a que este, su protagonismo, no se diluirá cuando cese esta situación, consolidándose como una tecnología que seguirá permitiendo a las compañías de todo el mundo incrementar su productividad y eficiencia.