Cuando llega el momento de estar a la vanguardia de la innovación y disrupción digital, con tal solo echar una mirada atrás al gran número de grandes negocios que han desaparecido en los últimos 5 años para entender que ser “grandes” no es necesariamente lo mejor

Cuanto más grande es una corporación, más riesgo se asume en cuanto a marca, reputación y más difícil pensar a medio/largo plazo cuando hay unos accionistas mirando la rentabilidad y facturación, como mínimo, anualmente. 

Veamos, más en detalle, lo que frena la innovación en las corporaciones

  1. Generar nuevas líneas de negocio mientras se mantienen controlados los costes, los gastos y el riesgo. 
  2. La paradoja del éxito: cuanto más escala de negocio, más difícil es la innovación.
  3. Negocios de alta dimensión requieren procesos eficientes y exigen procesos rigurosos. Esto implica que el coste de experimentar sube y muchas ventures se ven como demasiado arriesgados.
  4. Las corporaciones deben conocer el mercado y los clientes en profundidad. Sin embargo, nadie conoce bien los mercados nuevos, y mucho menos, sin participar en ellos, lo que nos lleva a una parálisis de análisis.
  5. Los profesionales de las corporaciones gestionan los resultados analizando el riesgo y buscando anticiparse a posibles retos. En momentos de incertidumbre, no hay una definición específica de lo que “es correcto”. Surgen muchas situaciones “y sí” que hacen que los prototipos estén inflados de funcionalidad sin ningún criterio de priorización del impacto en el usuario.
  6. Dedican el tiempo a lograr un consenso. Este consenso parece ser un requisito indispensable en las corporaciones para innovar. Parece que cuando nos enfrentamos a un alto riesgo, el consenso nos permite compartir el éxito pero también los fracasos. 

Nosotros, desde Waavi, el laboratorio de innovación de pfs, traemos un concepto de innovación para el mundo corporativo diferencial en el mercado. No se trata tan solo de “fallar barato” como nos viene a defender la metodología Lean Startup. Se trata de “fallar mejor”, como un sistema de indagar en el mercado y gestionar la incertidumbre, sin dejar de lado el negocio del día a día y la rentabilidad actual.

Veamos las claves para favorecer la innovación en grandes compañías:

  • Establecer un espacio controlado de pruebas (sandbox) de innovación
  • Permitir participar en tus procesos de innovación a talento externo
  • Establecer métricas específicas de éxito y eliminar métricas de vanidad
  • Seleccionar a un único CEO de ventures
  • Gestionar el Triple Constraint (triángulo triple Agile) para controlar el riesgo con presupuestos fijados vinculados a hitos de resultados
  • Permitir la creatividad en los equipos, pivotando los modelos de negocio gracias a aprendizajes

Romper con las formas tradicionales de innovar es un proceso lento y requiere de un programa de gestión del cambio. Los procesos de innovación deben cambiar y van a cambiar. Comienza por validar el problema. Hazte la siguiente pregunta: “¿Es un reto relevante para los clientes, para los consumidores, para nuestro ecosistema?”. En este momento, es fundamental entender sí las personas van a interactuar con tu promesa de futuro.

En segundo lugar, busca la solución más oportuna para resolver los problemas de los usuarios. La pregunta aquí sería “¿Podemos resolver técnicamente este reto?”. Se trata de validar si las personas usarán y recomendarán un producto o servicio nuevo. 

Y por último, y el mayor valor extraído de cualquier proceso de innovación en grandes compañías, sería lograr tracción temprana y viable en el mercado. La pregunta aquí sería: “¿Podemos construir un modelo de negocio sólido en torno a esta nueva solución?”. Aquí, estamos buscando entender si el coste de adquisición de cliente será menor que el beneficio futuro en todos los momentos de vida del cliente con nosotros.